Home Editorial

Por el poder de Grayskull, exclamaba el joven Adam blandiendo su espada, y de inmediato se convertía en Heman, el héroe más poderoso del universo, quien tenía como misión salvar al reino de Eternia acosado por Skeletor, cara visible del mal que por todos los medios pretendía adueñarse del orbe mágico. Tal la trama del comic que hizo época en la década del 80’ y que, condimentos más o menos, se emparienta con los argumentos que dieron vida al pionero Superman, a Spiderman, a Capitán América o a Batman. Con habilidades supremas, estos personajes tienen en común la defensa de sus vecinos, y aunque poseen vulnerabilidades que los ponen en peligro, finalmente salen victoriosos, confirmando el mito que nos enseñan de chicos, y que luego lleva una vida descreer. Sí señores, por si todavía no lo sabían, todas esas historietas no son más que productos de la imaginación que seducen por su carácter fantástico. Resignados ante la evidencia de su inexistencia, ¿a quién no le gustaría detentar alguno de esos poderes para hacer justicia aunque más no sea por un rato? Pero esos sueños de omnipotencia infantiles quedan atrás apenas uno comprende sus propias limitaciones. Como ciudadanos comunes, lo primero que aprendemos es que cualquier cosa que logremos será a base de esfuerzo y dedicación. Claro que podemos y debemos exigir igualdad de derechos y oportunidades dentro de una sociedad justa, segura, equitativa y bien administrada. ¿Cómo? Ejerciendo nuestra más valiosa potestad que es el voto. Con él elegimos a los gobernantes que creemos capaces de conducir nuestros destinos. Con él castigamos o premiamos, fieles a nuestra conciencia. De cara a las elecciones que ya están golpeando a la puerta, y frente a una puja deslucida entre los candidatos de turno con vocación de poder, decidimos fijar la mirada sobre el gran protagonista de esta instancia que no es otro que el pueblo que juntos integramos, y que termina siendo el sufrido rehén. A suerte y verdad, solicitamos ideas que aportaran a la construcción de un Uruguay mejor. Sin magias ni milagros. El resultado está en nuestras páginas: 50 propuestas de 50 compatriotas representantes de los más diversos sectores del quehacer local, algunos conocidos, otros anónimos, con el mismo espacio para exponer sus inquietudes y con la misma preocupación frente al futuro. ¿Coincidencias? Muchas. La educación despuntó como el principal tema a encarar. Preocupan también la seguridad, la justicia, el medio ambiente, la producción, la salud; en fin, cuestiones obvias que son conversación en cualquier ámbito. A cambio, sorprende lo poco asertivos que podemos llegar a ser los uruguayos al momento de redondear un pensamiento. Planteamos las más encomiables aspiraciones, hablamos y nos mareamos, pero nos cuesta concretar cuál sería para nosotros la vía de acción correcta. ¿Por qué? Mientras nos damos la contestación, propongo distendernos con un recorrido rápido por el sector más colorido de la revista. A pocos días de que se instale doña primavera, abrimos abundantes páginas a todo lo nuevo que proponen quienes pautan las tendencias en moda, a sabiendas que tendrán mucho material para ver y aprender. Entre nuestras producciones, las fashion weeks de Montevideo y Buenos Aires, más sendas notas a Francis Montesinos y a Diane von Furstenberg, conformamos un interesante paquete como para que nadie se quede sin tener una idea cabal de lo que se viene para vestir esos días de sol que se anuncian a la vuelta de la esquina. Sabido es que la belleza y la moda conforman una industria que mueve billones en el mundo, y que lamentablemente las grifas que hace unos días citó nuestro presidente apenas si han puesto un pie por estos lares. ¿Será por eso que declaró que el progreso en Uruguay no se mide en BMW, ni en paquetes turísticos, ni en trajes Armani o carteras Vuitton? Hubiera creído que era mejor evitar este tipo de menciones, sin embargo fue a decirlo a Bella Unión. ¿Golpe de efecto? Que la magia de Mandrake lo explique, por favor.

Comentarios (0)add comment

Escribir comentario
Tienes que estar logueado para escribir un comentario. Puedes registrate si no tienes ya una cuenta creada.

busy